Al taller de pintura, este noviembre es el último mes de clases y lo cerramos con los pinceles muy vivos. Cada día aprendemos algo más de la técnica, del trazo, de la luz y de la paciencia —que también se entrena, y a veces más que el pulso.
Guiadas por la Bonnie, con mirada atenta y criterio fino, vamos afinando el ojo y la mano, descubriendo recursos nuevos y ganando seguridad ante el lienzo. El grupo se consolida, se hace cómplice, comparte dudas y hallazgos, y crece en confianza.
Y aunque noviembre ponga punto final en el trimestre, ya contamos los días para que llegue el enero y podamos volver a abrir botes de pintura, retomar los proyectos y continuar este camino creativo plegadas.

