Página 1 de 3
En su cuarto mes de trabajo continuado, las clases de pintura del Casal se han consolidado como un colectivo afiançat, entusiasta y fiel. Semana detrás semana, entre pinceles, colores y conversaciones, se ha ido formando un espacio humano y artístico que crece con fuerza y complicidad.
La Bonnie, nuestra maestra y guía, ha sabido llevarnos por el gran mar de la pintura hacia puertos firmes, despertando en cada alumno la confianza para crear, experimentar y encontrar su propia voz artística. Aquello que empezó como un taller es hoy también una comunidad unida por el arte y el aprecio compartido por este oficio tan noble.